A veces, y las gentes de mar saben distinguirlo, el mar parece tranquilo en superficie, pero sin embargo anda revuelto en el interior. La aparente tranquilidad puede estallar en cualquier momento.
Ocurrió en Túnez y posteriormente en Egipto. Pero nada es casualidad. Trataré de explicarme: La crisis financiera mundial, en especial tras el estallido de la burbuja especulativa de la economía casino, ha puesto muchas cosas al descubierto: como que se trata de la crisis de un SISTEMA, y que la economía de ese sistema está solo al servicio de unos pocos ricos y poderosos, de forma muy especial los bancos y los banqueros. Que todas las medidas para superarla por parte de los gobiernos, y de forma muy especial los europeos, han ido encaminadas a salvar los bancos y no a la ciudadanía.
Tras el fracaso del “casino económico”, excepto en Islandia nadie ha exigido responsabilidades a los banqueros, a los economistas neoliberales y neoclásicos, a los “profesionales y directivos”. Antes bien al contrario...
Carlos Martínez García – Presidente de ATTAC España

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